Emprendedores que tienen como objetivo cambiar el mundo

cambiar el mundo tecnologiaEl emprendimiento nace de la inquietud de un persona que, de forma individual o grupal, identifica y desarrolla productos o servicios que pueden ayudar a satisfacer necesidades, deseos o problemáticas.

Y de eso es de lo que quiero hablaros hoy, de personas con inquietudes que ha decidido convertir sus ideas en proyectos que pretenden cambiar el mundo, convertirlo en un lugar mejor…

 

Árboles que brillan en la oscuridad

Y no, no se trata de árboles artificiales…

Los emprendedores Daan Roosegaarde y Alexander Krichevsky han desarrolado un método para hacer que las hojas de los árboles brillen en la oscuridad de una forma muy parecida a como lo hacen las medusas.

Puede parecer una locura. Y lo cierto es que quizá es una idea muy loca, pero no ha quedado solo en una ilusión de sus creadores, puesto que ya cuentan con el primer prototipo de su proyecto. Aún es una planta pequeña, a la que se le ha puesto al genoma del coloroplasto el ADN de bacterias marinas luminiscentes empleando un proceso denominado Splicing.

Este proyecto ha sido apoyado por la Universidad de Nueva York y también por la compañía Bioglow de Krichevysky. Y no es de extrañar, puesto que si finalmente estos dos emprendedores logran comercializar y llevar a las calles de las ciudades su proyecto, estamos hablando de un gran ahorro a nivel energético y, por lo tanto, un gran beneficio para la economía como para el medio ambiente.

 

Bombillas que no necesitan electricidad

Stephen Katsaros es el fundador de Nokero International. Esta empresa está construyendo una bombilla mejor, más duradera y de alimentación solar para el uso de los 1.600 millones de personas de todo el mundo que viven sin electricidad.

“Poner luz en la oscuridad” es el lema de su movimiento que consigue cambiar la vida de las personas que viven en lugares donde la electricidad no llega.

Este hecho permite que puedan educarse, trabajar, en resumen, lograr tener una perspectiva de futuro mejor.

https://www.nokero.com/our-team-a/257.htm

 

Specialeffect

Mick Donegan es el fundador y director de SpecialEffect, una institución benéfica infantil dedicada a utilizar tecnología de vanguardia para mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad.

Más específicamente, su organización ayuda a jóvenes con discapacidad grave a jugar y disfrutar de juegos de ordenador.

Puede parecer un tema menor, pero para una persona con una discapacidad es especialmente importante hacer cosas que el resto de personas pueden hacer. En este sentido, para un niño con una discapacidad grave es muy importante jugar a juegos de ordenador como hace el resto.

Este hecho le hace cambiar su estado de ánimo, lo hace sentirse como el resto; y por tanto, lo ayuda a superar su discapacidad.

http://www.specialeffect.org.uk/dr-mick-donegan-biography

 

Los dabbawalas de Mumbai

Un ejemplo de modelo de emprendimiento especialmente interesante y esperanzador es el de los dabbawalas de Mumbai. Nos demuestra que en lugares donde la pobreza aún gana la batalla pueden salir iniciativas brillantes y espectaculares.

Se trata de un servicio de reparto de comida desde la casa a los lugares de trabajo o estudio.

Su modelo operacional es objeto de estudio por las más grandes multinacionales ya que consigue un ratio de error prácticamente nulo en los más de 200,000 entregas diarias que hacen a pesar de contar con unos medios precarios, ciudades colapsadas, y una ventana de entrega temporal muy reducida.

Hay que sincronizar adecuadamente todos los elementos que participan para que llegue la comida pedida a la hora adecuada.

Os dejo el enlace de un vídeo donde explica este extraordinario modelo de forma detallada:

 

Canva

Detrás de startup Canva está Melanie Perkins, que ha desarrollado un programa de diseño gráfico online gratuito (para ser exactos tiene un modelo de negocio freemium) que es utilizado por casi 10 milloes de personas.

¿10 millones de diseñadores gráficos? ¡NO! Canva es utilizado por todo tipo de personas. Y es que la herramienta permite a cualquier usuario realizar de una forma simple infografías, diseñar campañas de ads en Facebook con plantillas y darle un sinfín de usos más.

Con Canva, Perkins, poco a poco está democratizando el diseño gráfico. Todo un éxito, ya en hoy en día no son muchas las oportunidades que el mercado ofrece para democratizar un sector.

https://about.canva.com/es_es/historia/

 

Fertilizantes biotecnológicos que luchan contra el cambio climático

El cambio climático es uno de los mayores problemas a nivel mundial que debemos enfrentar y atajar.
Proyectos como el del emprendedor Ramón Bacre dejan una puerta abierta a la esperanza.

Este emprendedor mexicano ha basado su proyecto en el biocarbón, el cual ha enriquecido con microorganismos para mejorar sus cualidades como fertilizante, compitiendo así con otros fertilizantes con el valor añadido de eliminar el CO2 de la atmósfera.

Bacre tiene, con su proyecto, el objetivo de reducir el carbono presente en la atmósfera a través de un modelo de negocio sostenible.

https://www.technologyreview.es/tr35mexico/1579/ramon-bacre/

http://www.bmcc.com.mx/

Todos los ejemplos que hemos analizado tienen en común el espíritu emprendedor de sus creadores, una gran capacidad creativa y la tenacidad necesaria para materializar sus sueños. Pero, sobre todo, tienen en común el hecho de intentar convertir el mundo en un lugar un poco mejor. Vale la pena reconocer estas alternativas.

Las 8 claves fundamentales para emprender con éxito

Emprender es, con seguridad, una de las decisiones más importantes en la vida de una persona. Es tomar la decisión de convertir una idea o una simple ilusión en tu camino.

 Cierto es que se habla mucho, especialmente desde hace unos años, de emprendimiento. En parte se debe a la necesidad de buscar salidas ante una complicada situación que atravesamos desde hace años. En parte, la era digital y las nuevas tecnologías han abierto nuevos caminos y posibilidades a aquellos que han sabido detectarlas y aprovecharlas.

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Pero emprender no es algo que deba tomar a la ligera. Y no todas las ideas o ilusiones tienen capacidad para convertirse en negocios rentables. Así es que, lo mejor es desechar la idea de lanzarse a la piscina de cabeza esperando que si no hay agua se llene antes de estrellarnos y comprobemos que hay profundidad suficiente. O lo que es lo mismo, analizar previamente si existe una verdadera necesidad en el mercado –para que tu producto o servicio sea vendible– y si dispones de los recursos para satisfacerla.

Si ese análisis da como resultado un sí, es momento de emprender. Comienza a elaborar tu plan de negocios y, te aconsejo además tener en cuenta lo que considero las 8 claves fundamentales para emprender con éxito:

  1. Dominar la especialidad

 Es muy importante para que un proyecto funcione que el líder conozca la especialidad, a ser posible, que sea un experto en la materia. Sólo de la observación cuidadosa del sector se pueden sacar buenas ideas; estar preparado es imprescindible.

Por lo tanto, céntrate en tu sector o especialidad. Analiza la oferta que ya existe y en base a ello desarrolla tu ventaja única de compra, lo que se llama “order winner”.

  1. Pasión

 Tu empresa o proyecto será algo que te reclamará muchas horas, así que mejor un negocio que te guste, que te entusiasma, en un sector que te apasione. La pasión es el motor que nos permite seguir adelante cuando las cosas no acaban de funcionar.

  1. Desarrolla tu modelo de negocio

Es muy importante que definir previamente cuál será nuestro modelo económico (ingresos, clientes, precio, día de pago, costes variable y fijos) así como algo que muchas veces no se hace bien, el modelo financiero (inversión en circulante: stocks, clientes, inversiones y financiación).

Un error común de muchos emprendedores es olvidar la inversión en circulante necesaria. Las empresas, normalmente mueren por falta de circulante, por no tener dinero líquido para poder pagar a los trabajadores, proveedores, seguridad social, etc.

Es muy importante definir la financiación total que necesitarás, incluyendo el circulante necesario. En este sentido, es bueno practicar el bootstraping.

Bootstraping es un término inglés que se utiliza para referirse a algo que se empieza sin recursos o, si no, con muy pocos recursos. Si lo llevamos al terreno de los negocios significa ejercer alguna actividad emprendedora con poco o ningún capital, utilizando sólo los medios que se tienen al alcance (un local o un garaje, un teléfono, un ordenador, etc.). Cuanta menos financiación necesitemos, mejor.

  1. No alargar los procesos en exceso

Esperar a tener un producto o servicio totalmente perfecto no es buena idea. En cuanto sea viable, lánzalo. Salir al mercado, te permitirá saber si lo que ofreces realmente interesa, lo que puedes mejorar, cambiar, etc.

  1. Crear alianzas estratégicas

Este camino no será fácil, por ello recorrerlo acompañado será mejor. Busca socios que cuenten con habilidades o recursos que te sean de ayuda, que te permitan compensar carencias, etc.

No se trata de aliarte con cualquiera, analiza lo que ofreces, hasta donde quieres llegar, cómo lo quieres lograr, qué necesitas para ello… Estarás así identificando cuáles son tus fortalezas y cuáles tus debilidades. Y podrás, por tanto, determinar si lo que necesitas en un socio, un inversionista, un distribuidor, etc. 

  1. Emprender con éxito implica buscar clientes

Emprender exige a cualquier emprendedor que gran parte de sus energías sean destinadas a buscar clientes. Obsesionarse con obtener fondos de inversión o cualquier tipo de financiación no es buena idea. Por supuesto que aprovechar el ecosistema emprendedor (ayudas y oportunidades de grandes empresas, inversores y administraciones públicas pueden suponer de gran ayuda, dar un impulso a tu negocio. Si llega o es posible, bien. Pero si no, tu idea debe seguir siendo viable y rentable y eso solo es posible si tienes clientes.

  1. Open Innovation

Por muy buena que sea tu idea, no la encierres ni ocultes. Al contrario. Estamos en la era de la Open Innovation, muestra a cuantos más mejor tu proyecto, enséñaselo al mundo. Cuantos más lo conozcan, mejor. Si las sabes aprovechar, las opiniones de los demás se convertirán en poderosas herramientas de ayuda.

  1. Una imagen vale más que mil palabras

Si tu producto o servicios muy bueno pero tu imagen no es capaz de transmitirlo, tienes un gran problema.

La imagen de tu marca, tanto a nivel online como offline, es fundamental para el éxito de tu negocio.

Para terminar, te recomiendo armarte de valor. Para afrontar cada reto u obstáculo que se presente y para saber plantar cara al fracaso. Un emprendedor debe saber que el fracaso puede ser el principio del éxito, la oportunidad de empezar de nuevo con más inteligencia.

 

Cómo evolucionará el comercio electrónico en los próximos años

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Si miramos atrás, no mucho, apenas unos 5 años, podemos ver la convergencia que ha existido entre la oferta y la demanda en el ámbito del comercio electrónico. Hasta entonces no había ocurrido que la Red nos permitiera acceder a la compra en línea de prácticamente cualquier producto.

Lejos de ralentizar, el ecommerce seguirá creciendo orgánicamente a un ritmo vertiginoso. Las razones para ello, posiblemente, que es sencillo, cómodo y económico.

Gran parte de esta evolución in crescendo del comercio electrónico se debe, sin lugar a dudas, a la fuerte apuesta de cientos, quizás miles de emprendedores para este modelo de negocio. Empresas y emprendedores han trabajado muy duro en los últimos cinco años para abrir los ojos a los usuarios y hacerles ver que comprar en línea es seguro, fácil y cómodo.

Y ahora, ¿cuál es la clave para sobrevivir? ¿A qué tenemos que hacer frente?

La verdad es que las llaves de uno, difícilmente servirán para otro, y cada uno dependerá de cómo utiliza, exprime y aprovecha sus recursos y herramientas. A los que ya tienen cierto recorrido, seguramente les valdrá con una buena fidelización de clientes, la apuesta por una marca fuerte será el arma de otros, una buena estrategia de internacionalización será la clave para otros tantos…

Lo que sí es seguro es que se acercan muchos cambios. Dar en el clavo con todos no es tarea sencilla, pero sí me atrevo a vaticinar algunos de ellos:

El poder del Big Data

Saber qué interesa a los usuarios, cómo, cuándo y por qué es clave para el éxito de un ecommerce, y la implementación del análisis de datos en el comercio electrónico puede ser fundamental para el retorno de la inversión de cualquier tienda online .

Os hablé ya del poder del Big Data y su relación con el comercio electrónico en este post que os invito a leer: http://ignasisayol.com/es/big-data-i-comerc-electronic/.

Fabricación bajo demanda

El control de stocks es fundamental para cualquier negocio offline, ya que permite disponer de los productos que su público pide. Pero en el ámbito de la venta en línea pasa igual y este aspecto es clave para el éxito.

La evolución en este sentido se inclina hacia la reducción en los plazos de diseño y fabricación; se reducirán los costes de producción porque ya se sabrá de antemano la aceptación del producto o incluso estará vendido.

Como ejemplos de fracaso ante la mala gestión del stock, podemos poner muchos supermercados que han decidido vender en línea pero no han sabido controlar el stock, acumulando productos al no contar con una estrategia digital efectiva que les permitiera obtener los clientes necesarios.

Y como ejemplo de esta tendencia de la que hablamos, de fabricación bajo demanda, podemos mencionar a plataformas como Bubok, primer ecommerce que permite a los autores autopublicar sus libros u obras a través de un modelo de negocio que permite la impresión bajo demanda.

De este modo, sólo se asumen los costes de edición cuando el libro ya se ha vendido.

Online y Offline irán de la mano

El offline no sólo no pierde fuerza, sino que gana protagonismo: en la atención al cliente, la distribución, etc. Todo estará conectado y la tendencia no irá hacia la creación de tiendas online, sino hacia la digitalización del comercio tradicional. Lo que llamamos, convergencia del negocio retail y el online.

Marketplace

La gente prefiere comprar en un supermercado. Y el motivo es simple, puede poner en el mismo carro de la compra la carne, la fruta, la comida de su perro, los cosméticos y los productos de limpieza, pagarlo todo al mismo tiempo y llevarse también todo en el mismo momento.

En una tienda online, el concepto es el mismo. No resulta muy cómodo y menos desde un dispositivo móvil (desde donde las compras en línea están aumentando, de hecho ya casi un 70% de las compras online se hacen desde un dispositivo móvil), entrar en varias plataformas o páginas web, hacer un pago en cada una de ellas y, el algunos casos, tener que asumir diversos gastos de envío e incluso recibir los productos en momentos diferentes.

Y aquí nos surge una duda, ¿qué pueden hacer las tiendas pequeñas? Quizás el camino es buscar acuerdos de comercialización que les permitan estar presentes en varias plataformas.

A final, el juego consiste en escuchar al cliente, darle lo que pide y ponérselo fácil.

Informática en la nube (Cloud computing), el futuro de la cadena de suministro

 

Cloud-computing-300x251El Cloud computing y la virtualización son dos de las tendencias que más interés tienen a nivel empresarial. Son conceptos que utilizamos a diario pero no siempre sabemos exactamente su significado. Si vamos a la wikipedia encontramos las siguientes definiciones:

Cloud computing: “La informática en la nube (del inglés cloud computing), es una forma de computación que tiene sus fundamentos en Internet y mediante la cual, los recursos compartidos, software e información, se proporcionan ordenadores y otros dispositivos a la carta como servicios“.
Virtualización: “es un mecanismo que permite compartir una máquina física para ejecutar varias máquinas virtuales. Estas máquinas virtuales comparten los recursos libres de CPU, memoria, disco y conexión de red que de otra manera estarían sin aprovechar esperando sólo puntas de trabajo “.

Es decir, la virtualización es una técnica que permite compartir un recurso físico para varios usuarios virtuales, elemento necesario para dar servicios de red (Internet), pero no necesariamente ligado solo a Internet, se podría dar en un entorno privado, mientras que el cloud computing es una manera muy potente de obtener servicios distribuidos y accesibles en cualquier lugar. Esta última idea si que es muy potente cuando hablamos de cadenas de suministro, aunque podemos considerar que virtualización y cloud computing son conceptos que van asociados, ya que el cloud computing utiliza la virtualización como herramienta imprescindible para garantizar los servicios que da.

Cuando hablamos de cadena de suministro en la nube hablamos de garantizar un desarrollo de colaboración en Internet desde el comienzo de la cadena hasta que el producto llega a manos del consumidor. Quieren hablar del uso de la informática en la nube de forma intensiva, ya que es la manera más eficiente de gestionar un negocio global y con infinidad de agentes participantes como es la cadena de suministro.

En la cadena de suministro (supply chain), es especialmente importante contar con un software ERP en la nube, construido desde el principio para operar, ya que así podemos administrar de forma eficiente todos los agentes involucrados. Estos agentes involucrados son proveedores de productos, clientes, transportistas, proveedores de servicios, trabajadores propios distribuidos por todo el mundo, etc. Será, por tanto, imprescindible que el software común sea accesible de forma eficiente y barata, con un sencillo navegador, desde cualquier lugar, teniendo en cuenta que las condiciones de acceso pueden variar. Es muy diferente si estoy en la sede central con una línea de conexión a Internet fantástica que si estoy en un pequeño hotel en un país remoto, ya que soy vendedor e intento informar sobre pedidos que me han hecho los clientes, o si soy la cabeza de un almacén que quiere actualizar los stocks comunes de la compañía. Sólo un ERP diseñado desde el principio para operar en la nube será eficiente en entornos tan diferentes como necesita la gestión óptima de la cadena de suministro.

Las nuevas tecnologías han dejado de ser vistas como un coste para las empresas y, poco a poco, se han convertido en parte de las estrategias, acaparando una parte importante de los presupuestos. El objetivo: facilitar la gestión e impulsar los flujos de trabajo interactivos; y es que la productividad empieza a ser entendida más allá de la oficina.

En la inmediatez y la seguridad está la clave. Atrás queda la época en que vendedores se presentaban ante los clientes con catálogos de papel de corta vigencia. Hoy, las ventas requieren de dinamismo, agilidad y rapidez; hoy los catálogos en papel son sustituidos por catálogos digitales actualizados en tiempo real que ofrecen toda la información sobre el producto, sus características y disponibilidad. La inmediatez que ofrecen las nuevas tecnologías permite cerrar negocios de forma segura en menos tiempo. Ofrecer a los clientes un servicio completo a través de una gestión dinámica, rápida y fiable pasa, sin duda, por la nube.

Cadena de suministro en la nube

Los centros de distribución requieren de un alto nivel de control y cada vez hay menos cabida a errores humanos. Precisamente, por este motivo, los sistemas ERP cloud de los que hablaba antes son fundamentales. En este proceso la nube tiene muchas cosas que ofrecer: desde un crecimiento dinámico y flexible, pasando por aspectos de disponibilidad, un control exacto de los costes, hasta los entornos de prueba y desarrollo. Todas estas ventajas a menudo quedan en un segundo plano cuando aparece el problema de la seguridad, todavía hay mucha gente que renuncia a las ventajas de la informática en la nube por el miedo que le produce utilizar de manera intensiva este medio.

Si lo analizamos cuidadosamente, veremos que una solución de ERP cloud puede garantizar los mismos niveles de seguridad que una solución tradicional ERP on-premise. Tal y como ocurre en los modelos tradicionales, necesitamos proporcionar seguridad física, seguridad de transmisión, seguridad de almacenamiento, seguridad de acceso, seguridad de datos y seguridad de aplicaciones.

La única diferencia es que en el caso de los ERP tradicionales, las cuestiones de seguridad son gestionadas por los recursos de TI internos de la compañía, mientras que en el caso del ERP en la nube lo gestionan recursos externos a la misma. Una auditoría realizada por terceros puede certificar que los procesos externos están documentados y seguidos, pero en la mayoría de los casos, los proveedores externos de servicios cloud prestan más atención a estos detalles que los recursos internos harían. Resumiendo, los ERP cloud son tan seguros como los sistemas ERP tradicionales on-premise. Algunos de los problemas de seguridad son diferentes y quizás menos conocidos, pero una vez entendidos, muchos expertos concluyen que los sistemas en la nube son más seguros que las a menudo mal gestionadas, en términos de seguridad, aplicaciones internas.

En conclusión, podemos decir que hay una clara tendencia de gestionar la cadena de suministro utilizando servicios y ERPs cloud. Esto es así, ya que las necesidades de flexibilidad, dinamismo, dispersión geográfica y control que necesita la gestión de la cadena de suministro se adaptan perfectamente a las propiedades que tiene la informática en la nube. El problema de la seguridad se puede superar si se cuenta con un socio de negocio fiable, con capacidad de consultoría, y de desarrollo de una solución a medida. Habrá que contar siempre con un auditor tercero que nos certifique el cumplimiento de los estándares de seguridad que necesitamos en nuestro negocio.

Finalmente decir que, como siempre, cada empresa es un mundo y habrá que adaptar el proceso de adopción de la informática en la nube a sus particularidades, pero este es un camino que todo el mundo ha de comenzar a recorrer si quiere ser competitivo en el mundo global en el que estamos inmersos.

Omnicanalidad: el repte del retail

 

Omnichanneling1-300x204Como clientes esperamos recibir un buen trato y un servicio eficaz. Las marcas lo saben y saben también que nuestro nivel de exigencia crece casi al mismo ritmo que la competencia, por lo que sólo si nos ofrecen un servicio y trato excepcional y se esfuerzan por sorprendernos, volveremos. De ahí la gran importancia, en los últimos tiempos, del concepto “customer experience”, que podemos traducir por experiencia del cliente o experiencia de compra.

No tiene nada que ver nuestra manera de comprar hoy con la forma en que lo hacíamos hace 10 años. De hecho, la experiencia de compra se podría dividir en tres fases, en primer lugar la búsqueda de información, en segundo lugar la transacción económica y en tercer lugar la entrega del producto o servicio. Estas tres fases se pueden combinar de diferentes formas y realizarse por diferentes medios.

Hoy, nuestro proceso de compra incluye siempre la búsqueda de información sobre el producto o servicio en Internet, antes de la compra revisamos comentarios y valoraciones de otros usuarios que ya han consumido lo que queremos comprar. Esta búsqueda de información se complementa muchas veces pasando por los puntos de venta físicos sólo para consultar dudas con los vendedores o cerrando en ese preciso momento las dos fases que quedan.

Por tanto, la transacción económica y la entrega del producto o servicio, pueden ir juntas o por separado, podemos pagar en la red y recoger en un punto de venta físico, podemos pagar en la red y que nos realicen la entrega en casa, podemos pagar y recoger en un punto de venta físico y muchas otras combinaciones que pueden darse. Resumiendo, los modelos están completamente abiertos y no podemos decir que internet mate definitivamente la venta y entrega en un punto físico, ni a la inversa. Lo más veteranos quizás recordaréis el famoso “video killed the radio star” que en el 1979 cantaban los Buggles, a día de hoy no hay vídeo y la radio sigue más viva que nunca.

El crecimiento del comercio electrónico, durante mucho tiempo ha angustiado al sector de la venta al por menor. Muchos fueron los que se aventuraron, erróneamente, a vaticinar el fin de la tienda física, como hicieron los Buggles o con la radio. Sin embargo, los consumidores han acabado decidiendo que, aunque prefieren la tienda física como principal canal de venta, el ámbito digital contribuye a satisfacer de una forma más completa sus deseos. Automáticamente aumentaron las exigencias de los consumidores y el retail se vio en la obligación de adaptarse a su nuevo cliente. Ante el inevitable renovarse o morir, el camino es apostar por ampliar el espacio digital en el mundo de la venta física.

Este nuevo escenario ha empujado a las empresas de retail a adaptarse a las exigencias del nuevo consumidor y utilizar la tecnología como potente herramienta para adaptar su comunicación y las formas en que se relacionan con el cliente, mejorar la experiencia de los clientes y ofrecer un valor añadido a cada compra.

Cuando hablamos de omnicanalidad hablamos de la evolución del multicanal. Ya no basta con estar presente en los canales en los que se encuentra el consumidor (no sólo digitales, también físicos), sino que es imprescindible gestionar estos canales de manera eficaz con el objetivo de crear una experiencia de compra flexible, satisfactoria y adaptada a sus hábitos de consumo, en los que entra la utilización de la tecnología. Si un cliente llega a la tienda física para comprar un producto sobre el que ya ha buscado información en la página web, por ejemplo, debe recibir una respuesta coherente.

Desarrollar y llevar a la práctica una estrategia omnicanal efectiva no es tarea sencilla. La coordinación de las diferentes áreas de la compañía es clave para mantener la coherencia de la que hablaba. No se puede ni se debe comunicar de la misma manera en todos los canales, no es lo mismo atender al cliente a través del correo electrónico, que desde una red social o desde el teléfono. Sin embargo, sí es imprescindible definir una estrategia que permita que los mensajes y acciones que se lleven a cabo den como resultado conseguir que la comunicación global sea coherente. No podemos actuar de una forma en twitter, de otra en el teléfono o contestar de diferente manera a los correos electrónicos. El cliente seguramente interactuará con nosotros por muchos medios y no puede detectar que seamos incoherentes.

Si pensamos que el servicio lo podemos dar de diferente forma y a menudo mediante empresas subcontratadas, es especialmente importante que hagamos un seguimiento y nos aseguremos de que todo el mundo contribuye a generar la misma experiencia de compra, sea cual sea la que hayamos definido en nuestra estrategia. Necesitamos coordinar adecuadamente los recursos internos y externos para que todo el mundo esté alineado.

Me atrevería a decir que más allá de comunicar de manera coherente desde todos los canales, que obviamente es fundamental, el secreto está en saber escuchar a los clientes y consumidores, no sólo para poder ofrecerles un completo abanico de soluciones, sino también para acompañar al cliente hasta donde precise. Necesitamos asegurar una experiencia de compra coherente con la estrategia que hemos definido, si lo conseguimos, tendremos éxito, si no, desapareceremos. Estas son las reglas de un sector apasionante y que se mueve a gran velocidad, ¡no podemos dormirnos!

 

Nuevos retos en la planificación de las cadenas de suministro

La planificación de la cadena de suministro está compuesta por todos aquellos procesos, actividades y agentes implicados en satisfacer la demanda del cliente, proveyendo el producto o servicio solicitado en las condiciones adecuadas. Como podemos ver en el diagrama siguiente, estos procesos van desde la gestión de portfolio de productos o servicios hasta la entrega del producto o servicio a nuestros clientes.

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Las evolución de las nuevas tecnologías y la irrupción de las nuevas herramientas IT, irremediablemente, han condicionado la planificación de las cadenas de suministro. Por una parte facilitan y mejoran su diseño, control y gestión; pero por otra parte han dado lugar a un panorama totalmente nuevo, cargado de retos y nuevas oportunidades que exigen una actualización, revisión y adaptación constante de la planificación de las cadenas de suministro.

Las nuevas oportunidades asociadas, por ejemplo, al comercio electrónico B2C, o la exigencia de los consumidores a recibir soluciones personalizadas, han transformado el mercado y dado lugar a cambios y nuevos retos en la planificación y gestión de las cadenas de suministro y demás áreas que forman parte del abastecimiento de productos y servicios.

Hasta hace pocos años, la planificación de las cadenas de suministro tenía lugar en un marco en el que el conjunto de aplicaciones y herramientas tecnológicas, aunque simplificaban y optimizaban los procesos, no condicionaban la planificación de una manera determinante.

Hoy, la planificación de cualquier cadena de suministro presenta una mayor complejidad, en parte potenciada por los avances tecnológicos y la imparable sofisticación de todo tipo de herramientas y aplicaciones. Aunque también, por supuesto, por la necesidad de realizar operaciones personalizadas en los procesos, la exigencia de la inmediatez en el abastecimiento y en avance a pasos de gigante de un mercado en constante crecimiento.

Todas las áreas relacionadas con las cadenas de suministros se han visto afectadas por estos avances, pero de un modo más notable y quizá relevante la planificación. Hoy, los mercados exigen la elaboración de controles de stocks mucho más precisos y ajustados, la realización de previsiones de ventas y crecimiento avalados por datos y estudios constantes y también cada vez más minuciosos y complejos, el diseño de estrategias tanto en la producción como en la gestión de activos, incluso una logística dinámica, flexible y adaptable que se ajuste a una realidad que varía de manera constante. En este sentido, podemos incluso hablar de tener diferentes canales de entrega de productos, adaptados al nivel de servicio requerido por la diferente tipología de clientes.

Comentaba antes que el ecommerce o comercio electrónico ha sido una de las principales causas de esta transformación. Existen muchas otras, pero lo cierto es que en este caso se reúnen todos los retos y oportunidades que se presentan hoy en día en lo que a la planificación de cadenas de suministro se refiere.

– La prestación de servicios y soluciones personalizadas a los clientes/consumidores.

– La transformación de políticas de precios y servicios

– La cada vez más complicada fidelización de los clientes

– La importancia de la política de costes

– La cada vez mayor y más fuerte presencia a nivel internacional

– La necesidad de fragmentar los nichos de mercado tradicionales

Por un lado, las oportunidades de negocio han aumentado. Pero por otro lado, sobrevivir se ha convertido en un asunto de vital importancia frente a la tradicional búsqueda de la rentabilidad.

Dentro del marco y escenarios actuales, una correcta planificación de la cadena de suministros se torna de vital importancia y aspecto clave para garantizar el éxito de cualquier estrategia empresarial.

Sobre la filosofía Lean

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La filosofía Lean tiene sus inicios en la década de los 80, cuando un grupo de expertos describió el concepto tras comparar los procesos de producción de GM (General Motors) con el Sistema de Producción de Toyota. La conclusión a la que se llegó es se pueden optimizar procesos suprimiendo todo lo que no genera valor, reduciendo los tiempos totales de entrega y buscando la automatización de las actividades involucradas en dichos procesos.

En un principio, las herramientas Lean fueron diseñadas con el objetivo de hacer más efi-cientes los procesos productivos. Sin embargo, no tardaron en convertirse en parte de las estrategias de mejora continua de la industria logística y de los servicios. Lean es hoy un sistema de trabajo que permite agilizar y flexibilizar los procesos de trabajo a través de la eliminación de prácticas que generan “desechos”, eliminando ineficiencias, los llamados “mudas”.
En lo que al aporte que supone la implementación de herramientas Lean a procesos logísti-cos, “las operaciones logísticas pueden llegar a generar entre el 10% y 40% del costo del producto y más del 50% de ese costo está constituido por actividades que no agregan valor. De esta forma, el denominado Lean Logístico asegura procesos ágiles reduciendo considerablemente la variación”.
En logística y en operaciones en general, la variabilidad es algo que hay que evitar siempre en nuestros procesos.
Las herramientas Lean, entre ellas, los mapas de valor, permiten conocer a fondo los procesos logísticos, consiguiendo crear procesos orientados al cliente, reduciendo todo lo que no aporta valor, generando flujos de información y conocimiento fiables a lo largo de toda la cadena de suministro. Entre los resultados que permite obtener destaca la reducción de los tiempos de entrega, la reducción y el aumento en la rotación de inventarios, una notable reducción de los costes de mala calidad causados por la gestión de materiales, etc.

Cada vez aparecen más a menudo expresiones como ‘takt time’ (expresión que combina la palabra alemana takt, que significa ritmo, y la palabra inglesa time, tiempo), que se puede definir como la cadencia a la que un producto debe ser fabricado para satisfacer la demanda del cliente. Será esta cadencia o ritmo de compra el que actúe sincronizando todas las actividades, desde la producción hasta la entrega del producto. Las cadenas de suministro son cada vez más “pull” (podemos traducirlo por estirar) y menos “push” (podemos traducirlo por empujar), tenemos menos stocks, idealmente sólo producimos un producto y lo hacemos mover por toda la cadena de suministro cuando tenemos el pedido de nuestro cliente, es el cliente quien tira de toda la cadena, pasamos del “push” al “pull”. No son las empresas las que empujan (push) sus productos en el mercado para toda la cadena de suministro, sino que son los compradores quienes estiran (pull) los mismos.

Debido a este cambio de paradigma, uno de los aspectos más importantes de las operaciones actuales y de la filosofía Lean en particular, es tener acceso la información que parta desde la demanda real del cliente final, que sea fidedigna y que pueda pasar por todas los eslabones de la cadena, sin amplificaciones ni reducciones, haciendo los ajustes adecuados. El trabajo colaborativo de toda la cadena de suministro es fundamental para evitar predicciones erróneas sobre las necesidades del cliente en pro de una gestión de la demanda real, cara a la planificación de la producción y a la gestión de la entrega del producto. Por este motivo podemos decir que actualmente no compiten productores contra productores, sino cadenas de suministro contra cadenas de suministro. En este sentido, la coordinación entre las diferentes empresas que conforman cada cadena de suministro es fundamental para lograr sistemas efectivos y rentables al mismo tiempo.

Un mayor equilibrio de toda la cadena de suministro, la reducción de los tiempos de entrega y una importante mejora del servicio al cliente son algunas de las ventajas que permite la implementación de este tipo de filosofía Lean en las compañías.

Finalmente decir que para desarrollar un sistema logístico realmente fiable y efectivo, la formación del personal juega un papel decisivo, los empleados deben ser formados y educados de manera que conozcan a la perfección la metodología y las herramientas. Los resultados pueden ser sorprendentes, pero dependen, en gran medida, del grado en que se involucren los empleados; en este sentido la gestión por objetivos es imprescindible. Necesitamos una política integral de objetivos de toda la compañía traduciendo los objetivos de arriba abajo, de forma que cualquier miembro de la organización tenga un objetivo que sea medible, cercano, que dependa de él y que pueda conseguir. No todo el mundo en las organizaciones debe saber que es el EBITDA y qué puede hacer para mejorarlo.

En este mundo globalizado, donde el entorno cambia continuamente, las empresas que no apuesten por prepararse para la excelencia difícilmente podrán competir, incluso sobrevivir.

‘Last mile’, el gran repte logístic per resoldre en el comerç electrònic

last-mile-ignasi-sayol (1)‘Last mile’ o ‘última milla’ (último kilómetro), a pesar de ser un término totalmente integrado en el mundo logístico, no nace en la logística; de hecho, este término proviene del mundo de las telecomunicaciones y se refiere al último tramo de línea que da servicio al usuario. Con el tiempo, el término ha trascendido de su sector de origen y hoy está totalmente aceptado en el mundo logístico.

El comercio electrónico está creciendo de forma exponencial en los últimos años y con él ha crecido también la problemática ‘last mile’, convirtiéndose en un problema, tanto para los operadores logísticos como para las empresas de distribución (retailers). Actualmente es este uno de los principales retos logísticos. Un reto que consiste básicamente en superar las no pocas dificultades a la hora de realizar un reparto o entrega al cliente final: atascos en el tráfico, dificultad de estacionamiento en el momento de la entrega, imposibilidad de entrega por ausencia del cliente, etc. Hay que tener en cuenta que el usuario no está dispuesto a pagar por la entrega del producto, quiere el producto al mejor precio posible y con coste de entrega cero -a ser posible-.

Si bien la barrera espacio-temporal que existe entre el momento y el lugar de producción de bienes o servicios y centros de demanda, gracias a las grandes infraestructuras y los sistemas de transporte, está resuelta a nivel general, lo cierto es que es que el problema del último tramo hasta la entrega no está tan controlado. Y es aquí donde entra en juego el reto ‘last mile’, ya que los problemas que plantea son de gran envergadura. El primero y más importante: clientes insatisfechos.
Cada vez los clientes exigen con mayor ímpetu una entrega rápida y cómoda, viendo en ello un elemento diferenciador; el problema es que esta exigencia por parte de clientes y empresas dedicadas al comercio electrónico, por un lado no está del todo resuelto, y por otro lado supone elevados costes adicionales para los operados logísticos.

Y el problema no queda sólo en en ciudades o núcleos urbanos, sino que si hablamos de regiones aisladas o localidades con dificultades de acceso o problemas en las infraestructuras de transporte, por ejemplo, el problema es mucho mayor. Y el reto también. Aunque, aquí ya no hablamos de insatisfacción por parte del cliente, sino de la falta de acceso a productos y servicios de los mismos y las limitaciones a las que debido a ello se ven sometidos.
Otra consecuencia directa de ello, muchas empresas se enfrentan a la inaccesibilidad a mercados que podrían ser muy interesantes.

¿Qué medidas se están tomando?

Por un lado se ha trabajado en la flexibilidad en los repartos, se ha logrado trabajar con mayor rapidez, se ha mejorado el seguimiento de los pedidos… Pero sigue fallando la entrega.
El modelo clásico de entrega de paquetería urgente mediante furgoneta está llegando a su límite de coste, ya que el coste de entregar 50 paquetes al mismo punto de destino no tiene nada que ver con 50 paquetes a 50 destinatarios diferentes.

Entre las medidas tomadas para aminorar el problema, además de la posibilidad de recoger el paquete en persona en la oficina de paquetería más cercana, se ha apostado por incluir un segundo intento de entrega en el domicilio previa comunicación directa (normalmente vía telefónica) con el cliente.
Cada vez más se apuesta por servicios de entrega y devolución de paquetes en Puntos de Entrega (comercios cercanos al domicilio) como alternativa a la entrega a domicilio, donde el cliente puede recoger su paquete con la ventaja de poder hacerlo dentro del horario de atención al público del establecimiento.

En cualquier caso, pese a los esfuerzos, no son soluciones realmente satisfactorias. Queda mucho camino por recorrer, modelos de negocios logísticos que reinventar y mucho que innovar hasta dar con soluciones eficientes que permitan a los clientes las recepción de su pedido de forma cómoda.

La búsqueda de alternativas no cesa y el gigante Amazon, por ejemplo, además de probar (sin mucho éxito) con taquillas instaladas en lugares de mucho tránsito, hace poco nos sorprendía con el empleo de drones (aún en fase de experimentación).

Propuestas interesantes que, de momento, no suponen una solución práctica y efectiva en una guerra en la que, quien gane la batalla ‘last mile’, saldrá victorioso.

En mi opinión y siguiendo el ejemplo del sector de la telecomunicaciones, la problemática del ‘last mile’ habrá que resolverla de la misma manera, añadiendo niveles de servicio; no queda más salida que la de segmentar el mercado, ofrecer servicios diferenciados a los clientes. Seguramente, si queremos tener la comodidad máxima de entrega en lugar y hora convenidas, tendremos que pagar un precio más alto que sí aceptamos recoger el paquete en la floristería de la esquina de casa en el horario que está abierta al público.
A día de hoy, ningún operador camina de forma integral en esta dirección. Estamos asistiendo a una auténtica guerra de precios que, unida al aumento exponencial del comercio electrónico, se está convirtiendo en un cocktail explosivo para muchas empresas del sector.