Bitcoin o monedas virtuales, ¿oportunidad o amenaza?

En los últimos meses mucho se ha hablado de bitcoins o las monedas virtuales y de su capacidad para tener al borde de la histeria a autoridades e inversionistas.

Pero empecemos por el principio para poder llegar a conclusiones propias: ¿qué son las Bitcoin? Y, sobre todo, ¿hasta dónde puede llevarnos esta moda?

Estas monedas virtuales que para algunos son una gran innovación trae en jaque a los mercados financieros y ya son muchos las que ven en ellas una auténtica amenaza.

Bitcoin, ¿qué es?

Como decía al inicio se trata de una moneda, como es el euro o el dólar que sirve para intercambiar bienes y servicios.

¿Entonces? ¿Qué la diferencia de cualquier otra moneda? Pues, como comentaba, la gran diferencia es que se trata de una moneda virtual o electrónica.

En cuanto al usuario, Bitcoin no es más que una aplicación móvil o de escritorio que provee un monedero Bitcoin personal y que permite enviar y recibir bitcoins con él.

Si miramos lo que hay detrás, la red Bitcoin comparte una contabilidad pública

llamada block chain. Esta contabilidad permite verificar la validez de cada

transacción. La autenticidad de cada transacción está protegida por firmas digitales

correspondientes a las direcciones de envío, permitiendo a todos los usuarios tener control total al enviar bitcoins desde sus direcciones Bitcoin. <

Además, cualquiera puede procesar una transacción y conseguir una recompensa en bitcoins por este servicio.

Diferencias de las bitcoins frente a otras monedas

Probablemente, la mayor de las diferencias que presentan las bitcoins radica en que se trata de una moneda descentralizada. Eso significa que cuenta con un emisor central, por lo que nadie la controla. Dicho de otra manera, está fuera del control de cualquier Gobierno, institución o entidad financiera, ya sea estatal o privada.

Entonces, ¿quién la controla? —te preguntarás—.
Cuando hablamos de Bitcoin el control lo realizan los propios usuarios, de forma indirecta a través de los intercambios P2P (peer to peer, que significa punto a punto, entre iguales). Con esta estructura sobre la que se sustenta la criptomoneda, ninguna autoridad puede manipular su valor ni provocar inflación produciendo más cantidad. Tanto es así que la producción de las bitcoins se guía por la ley de la oferta y la demanda y su valor se calcula a través de un algoritmo que mide los movimientos y transacciones con bitcoins en tiempo real.

¿Cómo funciona este tipo de moneda?

Existen aplicaciones disponibles, tanto para PC como para dispositivos móviles y adaptadas a todos los sistemas operativos que permiten crear un monedero de bitcoins.

A través de estas apps se puede crear un monedero que contará con una clave privada que estará asociada a una clave pública que te permitirá realizar operaciones con bitcoins.

Pero, ¿es seguro?

Las claves de las que hablaba en el apartado anterior permiten garantizar que las transacciones se realizan de forma segura para los usuarios y evitan que las monedas se puedan falsificar.

Las bitcoins, ¿son monedas legales?

La respuesta a esta pregunta es sí y no. O más bien, el vacío legal que gira alrededor de ellas más que de ilegalidad nos lleva a hablar de alegalidad.

Como decía al principio de este artículo, se trata de un tipo de moneda que escapa al control de cualquier institución. Sin embargo, podemos decir que es legal en los lugares en los que se acepte como medio de pago en una transacción.

Hablamos de transacciones anónimas y cifradas entre usuarios, por lo tanto, hablamos de transacciones exentas de cualquier tipo de impuesto, como por ejemplo, el IVA.

¿Por qué se consideran una amenaza?

La descentralización y el anonimato en las transacciones han hecho de este medio de pago todo un atractivo para actividades económicas fraudulentas.

Es por ello que hay países que han decidido dejar de hacer caso omiso a su existencia y han comenzado a tomar medidas:

China, por ejemplo, hace frente desde la prohibición:

En otros países, como Estados Unidos, podemos observar una larga travesía para conseguir la legalidad de este tipo de moneda:

  • https://criptonoticias.com/regulacion/la-travesia- legal-bitcoin- estados-unidos/#axzz4ueAubNYh

Pero no todas las transacciones de bitcoins están al borde de la legalidad o se trata de

transacciones de dudosa procedencia. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en la archiconocida compañía WordPress, que permite pagar en su tienda con bitcoins.
Y cada vez serán más las corporaciones privadas o públicas que reconocerán su existencia y facilitarán su uso…

Ahora que sabes lo que es, juzga tú mismo: ¿oportunidad o amenaza?

 

 

 

Patentes tecnológicas de Google

Google, esa archiconocida empresa tecnológica principal subsidiaria de la multinacional estadounidense Alphabet Inc, especializada en productos y servicios relacionados con internet, software y otras tecnologías, cuyo principal producto es el motor de búsqueda que tiene el mismo nombre apareció casi por casualidad de la mano de dos universitarios y en sus inicios ofrecía solo un buscador en Internet.

Poco tiempo fue necesario para que ese buscador se convirtiera el favorito de casi todos los usuarios del planeta. Y esa fue la vía que llevó a Google a desarrollar los cientos de servicios que hoy ofrece.

Y a medida que ha ido pasando el tiempo, la compañía se ha ido convirtiendo, poco a poco, en sinónimo de innovación. Una distinción que se ha ganado a base de apostar por proyectos ambiciosos y, a veces, casi surrealistas. Algunos ejemplos el desarrollo de vehículos autónomos, proyectos relacionados con drones, el desarrollo de un súper cerebro informático o el inquietante Botón Rojo del que hablamos hace poco en el blog.

Proyectos ambiciosos, innovadores y casi de ciencia ficción requieren de una serie de patentes, a veces, casi igual de extravagantes.

Pero empecemos por el principio…

¿Qué es una patente y para qué sirve?

Una patente otorga derechos de propiedad intelectual exclusivos sobre una invención concreta y particular.

Se trata, sin duda, de una de las estrategias más comunes de apropiación de los beneficios económicos derivados de la innovación tecnológica. De hecho, las patentes tecnológicas se han convertido en un gran commodity entre grandes empresas tecnológicas como Google, Apple, Microsoft o HTC, entre otras.

Principales patentes tecnológicas de Google

Las patentes tecnológicas del Google se cuentan por cientos. Quizá más. Pero estas son, probablemente, algunas de las más curiosas:

camion autonomo

Camión autónomo

Camión autónomo

Google ha patentado un camión autónomo destinado al reparto de mercancías.
El vehículo ideado por la empresa de Mountain View cuenta con diversos compartimentos separados con el objetivo de que la persona que recibe un pedido pueda, tecleando una clave, desbloquear y abrir ese compartimento para recoger su mercancía.

Nueva versión de sus Google Glass

Las Google Glass, un dispositivo de realidad aumentada con forma de gafas, presentado por Google en 2012, no fue precisamente un éxito.

Sin embargo, la compañía ha patentado el pasado año una nueva versión de la tecnología utilizada en sus gafas inteligentes.

Google pretende desarrollar una versión mejorada de su propuesta lanzada en 2012; un gadget más flexible y resistente que permita a los usuarios utilizar las gafas en un mayor número de situaciones.

En este caso pretende orientar su uso a empresas en las que el modelo original no cubría todas las necesidades que hoy en día las organizaciones tienen.

Coches autónomos para el transporte de pasajeros

Google lleva años utilizando este tipo de coches para trazar Google Maps. Pero hasta hace poco no se había planteado comercializarlos.

Digo hasta hace poco porque la web Patent Yogi ha descubierto una nueva patente de que deja al descubierto los planes de Google al respecto…

Se trataría de un sistema a través del que los vehículos pueden determinar una posición de recogida y el destino. Y todo con el mínimo contacto humano, los usuarios sólo tendrían que indicar adónde quieren ir; el coche hace todo lo demás.
Pero ahí no acaban las ventajas, la patente incluye un sistema capaz de determinar la mejor localización para recoger a una persona para evitar atascos, obras, etc.

Que tiemble Uber.

El ojo biónico y el ojo solar

La tecnología por la que Google apuesta ofrece también soluciones a problemas de salud. Un ejemplo de ello es su ojo biónico, un dispositivo que podría permitir corregir la visión de las personas que tienen dificultades visuales sin necesidad de usar letntes.
Para ello el paciente se sometería a una intervención quirúrgica a través de la que se le insertaría un dispositivo intraocular para reemplazar el cristalino.

Y por si no es suficientemente sorprendente el anterior, Google también cuenta con una patente sobre el desarrollo de una lente de contacto que funciona con energía solar y además de mejorar la visión permite a sus usuarios recoger datos sobre su salud o leer códigos de barras, entre otras cosas.

Como decía al principio, las patentes registradas por Google se cuentan por cientos. Probablemente más… Con esta ingente cantidad de patentes, con seguridad, la compañía continuará sorprendiéndonos en los próximos años, proponiendo productos y servicios que a día de hoy ni siquiera soñamos. ¡Nos emprea un futuro apasionate!

Si te interesa descubrir más sobre este tema puedes encontrar mucho más en el buscador de patentes de Google.

Marea, el Megacable submarino de Facebook y Microsoft que unirá Europa y Estados Unidos

En anteriores artículos he hablado sobre big data, informática en la nube, Internet de las cosas (IOT), industria 4.0, vehículos autónomos, etc. En este futuro, que ya está presente, si hay una constante es la necesidad de gestionar cada vez más datos y de hacerlo en tiempo real si queremos responder a los retos que se nos presentan.

Para conseguir inmediatez y capacidad de cálculo es obvio que uno de los factores imprescindibles se dispondrá de sistemas de comunicaciones cada vez más eficientes y con una cobertura global.

Tenemos la necesidad de tener cada vez más capacidad de transmisión y de hacerlo en tiempo real, sin embargo la revolución digital se ve ralentizada.

cable marea

Para dar respuesta a esta necesidad aparecen iniciativas como las de “Marea”…

El pasado mes de junio comenzaron en la localidad de Sopelana, en la Bahía de Vizcaya y a 18 kilómetros de Bilbao, los trabajos para conectar, Marea, el Megacable submarino que unirá Europa y Estados Unidos.

Marea es un proyecto de Microsoft y Facebook que gestionará Telxius, que venderá la capacidad como parte de su negocio de infraestructuras.

El desarrollo de este cable se empezó el pasado mes de junio en la costa de Vizcaya y se prevé que en otoño llegue a Virginia Beach, en Estados Unidos.

La intención es que en 2018 comiencen las operaciones con Marea.

Qué es Marea

Un cable de unos 10 centímetros de diámetro, más de 6.600 kilómetros que atravesará el Atlántico a una profundidad máxima de 4.000 metros de profundidad con el objetivo de hacer del mundo un lugar más abierto y conectado, ya que permitirá el acceso a los grandes centros de datos instalados en el mercado estadounidense. Será el cable submarino de mayor capacidad que nunca ha cruzado el Atlántico, compuesto por ocho pares de cables de fibra óptica.

Marea, además contará con grandes capacidades de interoperabilidad. De este modo, las diversas empresas podrán hacer uso de él de manera relativamente fácil con diferentes equipamientos.

El cable está hecho a prueba de todo tipo de peligros y inclemencias.

Diseñado para resistir a la presión del agua, seísmos o tormentas, e incluso a las mordeduras de tiburones.

 

¿Cuál es su capacidad?

Marea cuenta con una capacidad inicial de 160 terabits por segundo Tbps, la más grande del mundo, 16 millones de veces más rápido que una conexión de Internet doméstica.

Así, tal vez, no llegamos a imaginar las dimensiones de su capacidad, podemos traducirla, por ejemplo, en la posibilidad de enviar 100.000 millones de tuits por segundo o la transmisión de unos 4.000 DVD. ¡No está nada mal!

¿Por qué es importante este proyecto e infraestructura?

El proyecto, avalado por Facebook y Microsoft permitirá a Telxius vender la capacidad como parte de su negocio, permitiendo a sus clientes beneficiarse de menores costes.

Por otra parte se trata de un proyecto escalable que puede evolucionar adaptándose a la innovación y la tecnología óptica. Teniendo en cuenta esto podemos concluir que Marea permitirá un crecimiento de los anchos de banda en poco tiempo.

Además, este tipo de proyectos de conectividad resultan fundamentales para el desarrollo de productos y servicios de tecnología en la nube. Marea, concretamente, permitirá una conectividad de baja latencia que ayudará a satisfacer el aumento de la demanda de mayor velocidad a través del Atlántico y mejorará la fiabilidad de los servicios en la nube (cloud services).

Proporcionará una conectividad de baja latencia que ayudará a satisfacer el aumento de la demanda de mayor velocidad y mejorará la fiabilidad de los servicios cloud.

El gran reto. Y los intereses de Facebook, Microsoft y Telxius

El objetivo principal de las empresas implicadas en este proyecto tecnológico (Facebook, Microsoft y Telefónica a través de su filial Telxius) es cubrir la creciente demanda de Internet de alta velocidad.

Pero, hay intereses concretos por parte de cada una de las empresas embarcadas en este desarrollo?

El negocio, por parte de Telxius se encuentra, como he mencionado al principio, en vender este servicio a sus visitantes al mayor.

Por parte de la mayor red social del mundo hay una clara intención de proveer de servicios de vídeo y realidad virtual a sus usuarios. Incluso este Marea le permitirá aumentar la capacidad de transferencia entre sus diversos centros de datos; un buen ejemplo de ello son los datos relacionados con la red social de moda, Instagram o la app de mensajería instantánea más utilizada, WhatsApp, ambas propiedad de Facebook.

¿Y qué hay de Microsoft? Marea es su aliado perfecto para continuar con la expansión de sus servicios en La Nube; como es el caso de Bing o Microsoft Azure.

Más eficiencia y seguridad que el satélite

Hoy en día casi el 99% de los datos transoceánicos se envían a través de cables submarinos.

Uno de los principales motivos es que la conexión satélite tiene una capacidad mucho menor y ofrece una respuesta notablemente más lenta. Esto hace que no sea viable utilizarla en aplicaciones de banda ancha y en tiempo real.

Pero la clave no está solo en la velocidad, también la seguridad. Toda la información que circula es un tesoro para Gobiernos, espías y piratas informáticos. Es mucho más fácil proteger un cable submarino que una conexión vía satélite.

Este nuevo mundo abierto y conectado, gestionado en tiempo real, necesitará cada vez más de sistemas de comunicación como Marea. Estamos pues quizás al inicio de la era de la conexión global de banda ancha.

Seguramente veremos en un futuro próximo muchos “Marea” repartidos por los océanos. Esperemos que se haga una gestión responsable, eficiente y segura.

Por último, si quieres echar un vistazo a los cables submarinos instalados en todo el mundo, puede verlo en esta web https://www.submarinecablemap.com/#/

 

Las claves para entender la Cuarta Revolución Industrial

Estamos inmersos en una revolución tecnológica que está cambiando muchas cosas, especialmente la forma en que vivimos, nos relacionamos y trabajamos.
Un cambio realmente complejo cuyo alcance va más allá de cualquier cosa que hayamos experimentado antes. Un cambio marcado por las nuevas tecnologías digitales, físicas y biológicas al que los economistas han denominado: la Cuarta Revolución Industrial.

El cambio será guiado por la ingeniería genética y las neurotecnologías. Dos especialidades que parecen estar lejos del alcance y entendimiento de la mayoría de los ciudadanos. Sin embargo, su impacto está siendo tan fuerte en nuestro día a día que nuestra manera de relacionarnos está cambiando por completo. Y en consecuencia, veremos cómo esta nueva manera de relacionarnos incidirá de manera directa sobre el futuro del trabajo y la desigualdad, por ejemplo.

Por qué la Cuarta Revolución Industrial

Según los expertos, el fundamento que da lugar a la llamada Revolución 4.0 es que no se trata solo de desarrollo, sino del encuentro de todos esos desarrollos tecnológicos que suponen la transición hacia nuevos sistemas construidos en la revolución digital.

Y hay tres grandes razones que definen esta revolución como propia y no como una prolongación de la Tercera Revolución Industrial:

  1. La velocidad
    El ritmo al que se suceden los avances no tiene precedentes.
  2. El alcance
    Estos avances están llegando a industrias de todos los continentes, produciéndose de manera global.
  3. El impacto

Está impactando de manera directa en todas las industrias.

Por otro lado, sigue la línea de los tres procesos anteriores:

La Primera Revolución Industrial dio paso de la producción manual a la producción mecanizada; siendo el carbón el motor de la misma.
La Segunda Revolución Industrial, trajo consigo la electricidad y la producción masiva. Grandes producciones a coste eficiente pero sin personalización del producto. Recuerda a Henry Ford y su Ford T negro.
La Tercera Revolución Industrial llegó acompañada de la electrónica y las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones. Aquí se inició la capacidad de ser más eficientes en costes y conseguir una mayor personalización de los productos y servicios.
Esta Cuarta Revolución Industrial automatiza de manera total la manufactura y lo que veremos es una fábrica inteligente que combina maquinas físicas con procesos digitales, lo que permite a las máquinas tomar decisiones y cooperar (entre ellas y con los equipos humanos).
La personalización del producto llega a su nivel máximo, pretendemos hacer un producto diferente para cada consumidor al mismo coste que si hiciéramos grandes series de producción.
¡El escenario soñado por los profesionales del marketing!

3 claves para entender la Revolución 4.

  1. Esta revolución se crea sobre una base de sistemas que combinan software, nanotecnología, sensores, una importante estructura física y nuevas tecnologías relacionadas con las comunicaciones.
  2. El IoT (Internet of Things) en español “Internet de las cosas” está jugando y jugará un papel fundamental en este cambio de paradigma.
  1. Afectará a industrias de todo el mundo, lo que dará lugar a un cambio radical del empleo.

Hubo inicialmente una resistencia y la creencia de que las industrias se podían mantener al margen de la digitalización. De hecho, los medios de comunicación, la música e incluso la logística fueron algunas de las industrias en las que más evidente fue esa resistencia.

La evolución no ha dado pie a vacilar demasiado… Y hoy, todas estas industrias están totalmente adaptadas al fenómeno digital. El que no canvie desaparecerá.

Los 8 grandes ejes de la Revolución 4.0

La industria 4.0 es un concepto muy amplio. Un complejo engranaje que podemos dividir en 8 grandes ejes que lo hacen funcionar:

  1. Big data
  2. Cloud Computing
  3. IoT (Internet of Things)
  4. Realidad aumentada
  5. Robótica
  6. Ciberseguridad
  7. Simulación y prototipo
  8. Integración de procesos

El gran reto de la industria 4.0

La adaptación e individualización de los procesos de fabricación a las necesidades de los clientes son en elemento fundamental. Pero no solo eso, sino que habrá que lograrlo mejorando los tiempos de producción, reduciendo los costes y creando una cadena de valor más eficaz. El reto es un reto de grandes dimensiones.

El papel de las personas

No podemos olvidar el papel de las personas en todo esto…

Encajar el todas las tecnologías de las que estamos hablando, ya de por sí es un complejo proceso que hay que hacerlo poco a poco, de forma gradual.

Y probablemente el gran reto de la industria 4.0 sean las personas. Lograr una convivencia fluida, eficaz y natural entre el equipo humano y las máquinas, no es tarea sencilla. Estamos acostumbrados a que en las fábricas por un lado se encuentren las máquinas y/o robots y por otro las personas, no estamos acostumbrados a que interactúen en procesos cooperativos.

Ese muro poco a poco irá cayendo en pro de una mayor eficacia y eficiencia.

El primer paso es el cambio de nuestra mentalidad. Este nuevo paradigma exige una adaptación de las personas a un entorno nuevo y para ello debemos estar abiertos y predispuestos a los cambios.

Abanderando la Revolución

Serán los países más avanzados los que abanderarán el cambio y lo implementarán con mayor rapidez. Ahora bien, las economías emergentes poco a poco se irán sumando y además serán estas las que mayor beneficio puedan sacar.

El empleo del futuro se basará en trabajos que aún no existen e industrias que funcionan con tecnologías totalmente nuevas. Esta revolución tiene el poder de incrementar los niveles de ingreso globales y mejorar la calidad de vida. Ahora bien, todos estos procesos de transformación incidirán de manera positiva beneficiando solo a aquellos que sean capaces de adaptarse e innovar.

Ahora más que nunca debemos adaptarnos si no queremos “morir”.

 

Botón rojo de Google para apagar las máquinas si se rebelan contra los humanos

La inteligencia artificial es una de las apuestas de las grandes compañías, que están invirtiendo ingentes cantidades de dinero, esfuerzos y recursos en su desarrollo.

Máquinas que son capaces de aprender con autonomía para facilitarnos la vida en cualquier ámbito.boton rojo de google

Pero llegará un momento en el que las máquinas superarán la inteligencia de los humanos. Y no, no me lo estoy inventando, ni se trata del título de una película de ciencia ficción. Ésta es la conclusión a la que han llegado especialistas de la compañía Deep Mind (una empresa especializada en inteligencia artificial) y el FHI (Instituto para el Futuro de la Humanidad). De hecho, la informática ha avanzado enormemente desde sus inicios hace 70 años. La potencia de cálculo se ha estado multiplicando por dos cada 18 meses, siguiendo la ley de Moore. Se cree que, si la ley de Moore se sigue cumpliendo, para el año 2030 la capacidad de cálculo de un procesador corresponderá a la de una persona.

La hipótesis es, cuando menos, inquietante. Tanto es así que el clásico “Terminator” parece haber inspirado a Google a la hora de desarrollar y patentar su ya famoso botón rojo.

Con el ánimo de erradicar el miedo a la inteligencia artificial, Deep Mind (empresa que pertenece al gigante Google) y el FHI, han desarrollado un “botón rojo”; un botón de emergencia a través del que podrían evitar la rebelión de las máquinas y poner freno a posibles acciones dañinas.

En qué consiste el botón rojo de Google

Laurent Orseau, científico que trabaja para Deep Mind y Stuart Amstrong, de la Universidad de Oxford, son los responsables de este proyecto.

Según Orseau y Amstrong el botón ha sido creado con el objetivo de evitar que las máquinas puedan seguir una secuencia de acciones dañina para los seres humanos o para su entorno. Para ello han desarrollado un protocolo que permite al operador humano interrumpir el funcionamiento de la plataforma de inteligencia artificial en caso de emergencia y, además, asegurar que el robot no sea capaz de invalidar estas interrupciones.

El gran reto de la inteligencia artificial

La duda de si las máquinas se pueden llegar a rebelar está ahí y cada vez son más los inventos que cuestionan esta posibilidad…

Un buen ejemplo de ello es un robot capaz de decidir si provocar o no dolor a las personas clavándoles una aguja. Su creador, Alexander Reben, buscaba al crear la máquina adentrarse en el candente debate de si la inteligencia artificia es o no peligrosa.

Otro ejemplo es el bot de Microsoft, Tay, diseñado con la intención de mantener conversaciones amenas y divertidas en las redes sociales, pero al que la compañía tuvo que desactivar el día después de su lanzamiento porque comenzó a lanzar cometarios racistas y sexistas en Twitter. ¿Lo recuerdas?

http://www.bbc.com/mundo/noticias/2016/03/160325_tecnologia_microsoft_tay_bot_adolescente_inteligencia_artificial_racista_xenofoba_lb

Parece que muchos son los científicos y especialistas que están de acuerdo en que ningún sistema es infalible y que hay que tomar precauciones.

Y aunque un escenario de peligro como el que estamos planteando no es tan probable hoy en día, la tecnología avanza muy rápido, lo mejor es trabajar sobre ello desde ahora.

La clave parece encontrarse en tomar conciencia de la seguridad en el desarrollo de casi todos los algoritmos o robots y que dispongan de la capacidad de desconectar el sistema en un instante. O mejor aún, que cualquier sistema de inteligencia artificial pueda detectar cuando algo no va bien y sea capaz de detenerse de manera automática.

En el mundo de la inteligencia artificial, conseguir tener control humano en cualquier situación de riesgo es sin duda uno de los mayores retos a los que nos enfrentamos.

Como conclusión diríamos que estamos ante un futuro apasionante pero no exento de riesgos si no hacemos bien las cosas.

 

 

El futuro pasa por las ciudades inteligentes

Las nuevas tecnologías han supuesto un cambio impresionante en los últimos años. Y, sobre todo, han hecho posible una nueva revolución industrial, la llamada cuarta revolución industrial, la digitalización masiva de procesos y servicios.

Muchas de las películas futuristas que veíamos hace apenas algunos años con incredulidad resultaron ser el vaticinio de lo que hoy es nuestro día, o de lo que será próximamente. Tal y como ocurrió con Julio Verne hace más de 150 años, ahora nos pasa con películas como Blade Runner o Akira, pero esperemos que se mejoren determinadas cosas que pasan.

¿Qué pensarías si te dijera que el futuro pasa por ciudades inteligentes con las que podremos interactuar? Pero no sólo eso, hablo de un futuro cercano, ya que este tipo de ciudades que actúan más como un organismo vivo que como un conjunto de edificios de cemento y acero, ya se están construyendo; Masdar, en Abu Dabi, es un ejemplo.

Todo pasará por la red. Sí, internet ha llegado para cambiar el mundo. Literalmente.

Red eléctrica, tuberías… todo estará conectado. Los vehículos conducirán solos. Las calles, las señales, las tiendas, los edificios … todo será inteligente y responderá a nuestras necesidades. Unas necesidades que hemos tenido siempre; el motivo por el que no se han podido construir antes este tipo de ciudades es porque no teníamos la capacidad de gestionar adecuadamente los datos, pero ahora sí la tenemos. Las técnicas de tratamiento masivo de datos, el famoso big data, nos lo permite.

Un tendencia ecológica

Inteligentes y sostenibles, esta es la tendencia de las nuevas ciudades.

Las soluciones sostenibles no sólo siguen siendo de vital importancia en las ciudades y edificaciones, sino que, ante la ciudad del futuro, dejan de ser soluciones independientes para pasar a formar parte de un sistema digital integrado.

Ya hemos hablado antes en el blog de carreteras que aprovechan la energía solar para autoabastecer su iluminación, o de carreteras que convierten el aire que generan los coches al pasar en energía.

==> Tecnologías que harán carreteras más seguras, cómodas y eficientes <==

Lo mismo ocurre con edificios, por ejemplo, que serán capaces mediante el big data de saber cuándo se produce una mayor demanda de electricidad y almacenarla para su uso cuando falte, detectar estados de emergencia, gestionar de forma eficiente del agua, etc. La gestión eficiente del agua y de la energía son los elementos claves en las ciudades del futuro si queremos que sean sostenibles y autoabastecidas.

El tráfico

Uno de los grandes problemas de las ciudades es el tráfico. Y también uno de los grandes problemas para tener una logística eficiente. Es prioritario sacar usuarios de la carretera, aumentar el uso del transporte púbico y priorizar usos de transporte de mercancías. Por criterios de eficiencia y medioambientales necesitamos fomentar, por ejemplo, los metros o los trenes de cercanías que tienen una capacidad de 20.000 personas/hora frente al turismo que en el mejor de los casos llega a 1.200 personas/hora y contamina 5 veces menos por pasajero que el vehículo privado.

Además, hoy, con la gran cantidad de datos que podemos manejar gracias a las nuevas tecnologías, es posible predecir aquellos lugares en que habrá congestión de tráfico. Es un importante avance. Sin embargo, lo que aún no podemos es descongestionar las calles de las ciudades cuando se colapsan.

Compañías como Waze, ahora propiedad del gigante Google, trabajan en este sentido.

Para los que no la conocen, Waze es una aplicación social de tráfico automotor en tiempo real y navegación asistida que pide a los ciudadanos ayuda para resolver el gran problema del tráfico. Los datos reales enviados por sus usuarios, permiten la aplicación generar un mapa de las condiciones en tiempo real. Sorprendentemente, en países como Israel, se ha comprobado que cuando el servicio no está disponible, se genera mayor caos.

¿Cuándo tendremos ciudades inteligentes?

Esta es, quizás, la pregunta del millón. Ya tenemos en las manos la vía, la tecnología; ¿y ahora qué?

No es fácil, lo que tenemos al alcance de nuestras manos es algo demasiado grande, podemos definirlo como un gran monstruo, desconocido y probablemente incontrolable que tenemos que aprender a domar. Un gran monstruo capaz de hacer de nuestras ciudades lugares más limpios, eficientes y seguros, pero para que se convierten en ciudades inteligentes, es necesario que los gobiernos sean inteligentes y demuestren estar capacitados para gestionar esta revolución. Además, es mucho más fácil construir una ciudad de cero que remodelar una ya existente. En este segundo caso habrá que ir incorporando, poco a poco, elementos inteligentes, elementos “smart”, es la única forma de hacerlo. Realizando pruebas piloto, viendo cómo funciona y así ir progresando.

La implicación de los Gobiernos es imprescindible y decisiva si queremos ciudades inteligentes, ya que estamos ante decisiones que alteran los planeamientos urbanos, flujos de circulación, normativas locales, etc. En este sentido, las inversiones en infraestructuras habrá que realizarlas con criterios de retorno de inversión, es decir, retorno económico y medioambiental y no por otros criterios que a menudo vemos. Hay que decir que esta revolución digital “smart” es una vía muy importante de crecimiento económico si se utiliza adecuadamente, es una oportunidad que no podemos desaprovechar. Nos permite generar muchos puestos de trabajo de alto nivel.

De lo que sí puedes estar seguro es que el ritmo al que avanza la tecnología y la sociedad no permitirá tomárselo con mucha calma … Este futuro está muy cerca del presente.

Claves de la tendencia a la “uberización” de los negocios

Entre polémicas y no pocos detractores, Uber ha ido escalando hasta convertirse en una de las empresas más valiosas dentro del mundo de las aplicaciones. Pero el impacto de su éxito no queda en las astronómicas cifras que maneja, sino que ha derribado barreras y creando tendencia y ya gracias a ella hablamos de la “uberización” de los negocios y de la economía.

Airbnb, Blablacar, Netflix… Hablamos de empresas con sectores tan diferentes, que a priori puede ser difícil buscarles un nexo de unión. Pero lo tienen: todas forman parte de la “uberización” de la economía.

Cuando hablamos de la uberización, hablamos de actividades dirigidas por prácticas de colaboración en las empresas. Se trata de un modelo susceptible de ser integrado, especialmente, en empresas de servicios: transporte (Uber), alojamiento (Airbnb), entretenimiento (Netflix), etc. Aunque las empresas industriales también pueden quedar incluidas, ya que muchas veces cuando hablamos de empresas industriales y de servicios no es tan fácil establecer una frontera clara. Por ejemplo, una fábrica de automóviles podemos pensar que claramente está orientada a producir productos; pero en muchos casos lo que compra el cliente no es sólo el producto, es el servicio que le rodea, compra un servicio privado fiable de transporte, esto quiere decir mantenimientos, vehículo de sustitución, atención en carretera… En fin, todo un abanico de elementos necesarios para conseguir su satisfacción como cliente.

Resumiendo, la frontera entre producto y servicio es cada vez más ligera, por tanto, un concepto como la “uberización” quizás también a la larga será analizado e integrado por las empresas industriales.

 Claves del éxito de la uberización

Una de las claves de este modelo radica en la eliminación de los intermediarios con el objetivo de ofrecer una oferta de tarifas más llamativa y atractiva. La otra clave principal de este nuevo concepto se encuentra en la base tecnológica, el móvil es su fuerte y sus ofertas las alberga una app.

Como nota curiosa podemos ver que se trata de aplicaciones móviles que, lejos de ser complejas, se basan en la sencillez… Si entramos en las app de cualquiera de estas startups veremos que cuentan con un interfaz muy intuitivo, sencillo, en muchos casos con muy pocas funcionalidades. Y es aquí donde podemos aplicar la máxima “menos es más”, es así como logran la mayor eficiencia.

El impacto ha sido tan fuerte en las empresas porque éstas realmente  no han inventado un nuevo modelo, sino que han mejorado el existente. La actividad es la misma, los clientes siguen siendo los mismos, pero el modelo de negocio ha sido mejorado aprovechando las ventajas que ofrece la omnipresente informática y combinando todo ello con la economía participativa.

Como ejemplo podemos poner Airbnb y compararlo con la prestigiosa cadena de hoteles Hilton. Hilton tiene 93 años de historia y gestiona 610.000 habitaciones en 88 países, pues bien, Airbnb ha necesitado sólo 4 años para gestionar 650.000 habitaciones en 192 países, realmente increíble. Además, el modelo de Airbnb no la obliga a realizar elevadas inversiones, de forma que el crecimiento puede ser exponencial. La necesidad de circulante para crecer que tiene el negocio es infinitamente inferior a la todopoderosa cadena de hoteles Hilton. Seguramente las dos tienen su lugar en el mercado, pero lo que queda claro es que la forma en la que Airbnb ha mejorado el modelo de gestión del alojamiento es espectacular.

Pero más allá de todo lo anterior tenemos que hablar de empatía y gran conocimiento del mercado. Esta es otra de las claves del éxito y un denominador común de estas empresas. Todas ellas han sabido reconocer la insatisfacción de los clientes y darle la vuelta a la situación ofreciendo una mayor calidad en el servicio a través de ofertas más competitivas, permitiendo a los clientes ahorrar tiempo o mejorando su experiencia.

La “uberización” es sin duda, una tendencia a la alza, en gran parte por su modelo escalable, que permite el crecimiento de la actividad de una forma natural y fluida sin que la calidad del servicio se vea afectada y lo que es más importante, sin necesidades de inversión en activos y circulante.

Así que, preparémonos para ver “uberizadas” las cosas más extrañas…

5G, el futuro de las redes inalámbricas

5g

Internet se ha convertido en parte imprescindible de nuestra vida y de nuestro día a día. Hoy ya tenemos muchos dispositivos conectados: ordenadores, teléfonos, coches, televisiones, pero en breve empezaremos a ver conectadas nuestras neveras, el armario de la cocina, la ropa que llevamos puesta, todo nuestro entorno estará también conectado a la red. Además, exigimos una conexión cada vez más rápida, eficiente y universal, debemos tener disponibilidad de red en cualquier lugar y en cualquier momento. Y las compañías de telecomunicaciones deben trabajar para complacer esta necesidad.

Si queremos tener conexión en cualquier lugar y en cualquier momento, las redes inalámbricas son imprescindibles, en este artículo hablaremos del llamado 5G. Cuando hablamos de redes inalámbricas, la “G” significa generación. Y del mismo modo que sus predecesoras, el 3G y el 4G, el 5G es un tipo de conexión inalámbrica ideada para satisfacer la necesidad de un futuro donde miles de millones de dispositivos estarán conectados a la red. Esta nueva realidad precisa de un nuevo protocolo. Eso será el 5G. Pero…

Exactamente, ¿qué es el 5G?

La tecnología inalámbrica comenzó con el 1G. En los años 90 conocimos el 2G, aquel tiempo en que los dispositivos nos permitían enviar SMS. Quizás lo que más te suene es el 3G, que nos permitió, no sólo llamar y enviar SMS, sino también navegar por internet. Y el 4G, a grandes rasgos, llegó para mejorar las ventajas del 3G, destacando la velocidad a la hora de navegar por la Red

Pero la cosa no quedó ahí, al 4G se le añadió el LTE (Long Term Evolution), que lo hizo aún más rápido …

El 5G llega para soportar la conexión masiva de dispositivos, aportando fiabilidad y nuevas prestaciones en la navegación, evitando que el ancho de banda colapse. Esta nueva generación, será construida sobre la base del 4G LTE.

¿Qué permitirá?

El 5G nos permitirá afrontar el futuro …

El 5G nos permitirá seguir realizando las llamadas, enviar mensajes y navegar por internet. Hasta aquí nada nuevo. La diferencia es que la velocidad será mucho más rápida. A efectos prácticos, por poner un ejemplo, el descargar y subir archivos pesados, en formato Ultra HD o vídeos en 3D, dejará de ser un problema.

Y además del aumento de la velocidad, estará preparado para soportar que millones de dispositivos puedan conectarse a la vez.

¿Como de rápido será?

Actualmente, la velocidad de transmisión del 4G LTE llega hasta el gigabit por segundo. El 5 G multiplicará por 10 esta cifra, permitiendo una velocidad de descarga hasta 10 gigabits por segundo.

¿Cuando podremos utilizar el 5G?

Desde hace casi un año, algunas compañías están realizando pruebas en algunas ciudades, principalmente en Estados Unidos; otras compañías están haciendo pruebas de manera interna en sus instalaciones. Sin embargo, las predicciones hablan de una disponibilidad global del 5G a partir de 2020.

Algunas cosas increíbles que nos permitirá hacer el 5 G

Vehículos autónomos

Las redes 5G estarán preparadas para responder lo suficientemente rápido como para coordinar vehículos autónomos.

Podemos imaginar carreteras sin semáforos, por ejemplo. Una vez que todos los vehículos tengan cámaras y sensores integrados, podrán capturar vídeo de forma continua y así circular sin semáforos u ofrecer información precisa y exacta de lo que ha pasado en un accidente, etc.

Videoconferencias

El 5G nos permitirá comunicarnos de una forma más visual. Podremos hablar desde cualquier lugar, con cualquier persona, esté donde esté, a través de videos tan nítidos que parecerá que estamos a su lado.

Telemedicina

La medicina por control remoto será una realidad gracias al 5G, que permitirá a los médicos realizar una intervención o practicar una cirugía de manera remota. Sí, como lo lees; los retrasos en la conexión con el 5G son tan minúsculos, que los médicos podrán utilizar robots para operar a una persona que puede estar a miles de kilómetros. Ni siquiera será necesario que se encuentren en un hospital o centro médico.

En fin, estas y otras inimaginables aplicaciones vendrán en los próximos años, es necesario que estemos atentos y aprovechamos las oportunidades que nos ofrecerán para mejorar nuestras vidas y la de nuestras comunidades.

¡Bienvenidos al futuro!

El gran reto de la industria 4.0

Indústria 4.0

Industria 4.0, también llamada ciberindustria o fábrica inteligente, es probablemente el término de moda en el mundo de los negocios. Pero, ¿qué es la industria 4.0? y, ¿por qué resulta tan relevante?

La transformación digital está provocando un gran impacto en la organización y la producción de las empresas, así como en la gestión de la relación con los clientes.

El marketing digital, la web y los dispositivos móviles han captado nuestra atención durante los últimos años. Pero el mayor impacto del fenómeno digital se está produciendo ahora con la digitalización de las industrias. Algunos incluso se atreven a vaticinar una cuarta revolución industrial…

¿Qué es la industria 4.0?

Cuando hablamos de industria 4.0 hablamos de la transformación digital aplicada a la industria de la producción; de la introducción de las nuevas tecnologías digitales en las fábricas.

A través de sensores y otros sistemas de información se produce la digitalización de los procesos productivos con el fin de hacerlos más efectivos y eficientes.

Tan simple y tan complejo a la vez

Hasta hace muy poco existía una idea generalizada de que las empresas industriales se mantenían en una realidad paralela a la digitalización. Craso error.

Algo similar pudimos ver en otras industrias que en un principio pusieron resistencia a la inevitable evolución. La música, por ejemplo, fue una de las más evidentes; o lo propios medios de comunicación; incluso, sin ir más lejos, la logística también nos sirve para este ejemplo. Todas ellas hoy totalmente adaptadas al fenómeno digital.

Igual de desolador que el que han sufrido antes muchas otras industrias se presenta el panorama para las organizaciones que se resistan al cambio de mentalidad y la evolución hacia un marco digital. Y es que, lo que está en juego es la competitividad de las empresas: poder ofrecer una atención personalizada al cliente; posibilidad de diseñar servicios personalizados; capacidad de adaptación a la demanda; producciones más rentables; capacidad para recopilar, analizar y explotar la información, etc.

La industria 4.0 es un concepto muy amplio. Pero para entender mejor su alcance podríamos dividirlo en 8 grandes ejes que permiten el funcionamiento de este complicado engranaje:

  1. Big data
  2. Cloud Computing
  3. IoT (Internet of Things)
  4. Realidad aumentada
  5. Robótica
  6. Ciberseguridad
  7. Simulación y prototipo
  8. Integración de procesos

Un elemento clave es conseguir una mayor flexibilidad e individualización de los procesos de fabricación. Los fabricantes deberán adaptar los productos a las necesidades de los clientes individuales, cada producto será diferente. Estamos hablando de una súper-diferenciación en la producción industrial.

Todo esto habrá que hacerlo reduciendo costes y mejorando los tiempos de producción, elevando así la eficiencia de la cadena de valor. Estamos por tanto ante un reto mayúsculo.

El gran reto de la industria 4.0: Las personas

Aplicar todas las tecnologías comentadas anteriormente, no es fácil, es un proceso largo y complejo poder integrarlo en las empresas, no se puede realizar de un día para otro. Hay que hacerlo de forma gradual.

Sin embargo, el gran reto de la industria 4.0 lo encontraremos en las personas. Uno de los objetivos de la industria 4.0 es hacer convivir en un mismo entorno a personas y máquinas, de forma armónica, interactuando en el procesos de una forma natural, no como ahora. A día de hoy en las fábricas tenemos, por un lado los robots y por otro lado a las personas; no participan de procesos cooperativos. Con la industria 4.0 romperemos esta barrera, colaborando en un mismo proceso para hacerlo más eficaz y eficiente .

Aceptar la transformación digital exige un cambio de mentalidad, una predisposición al cambio y, adaptarse a este nuevo entorno, no será tarea sencilla para los profesionales. Pero tampoco hay elección: es adaptarse o es morir.

Os dejo los enlaces a unos vídeos interesantes sobre la industria 4.0:

Machine learning en la empresa logística

machine-learning

El machine learning (aprendizaje automático) hace referencia al conjunto de técnicas que gira en torno al estudio y la práctica de algoritmos que tienen la capacidad de aprender de los datos.
Se trata de crear programas capaces de generalizar comportamientos a partir del reconocimiento de patrones. Dicho de otro modo, consiste en que las máquinas aprendan sin tener que programarlas específicamente.
El proceso de aprendizaje de la máquina es similar al de la minería de datos (data mining). Ambos sistemas utilizan los datos para buscar patrones. Sin embargo, en lugar de extraer datos para la comprensión humana, como es el caso de las aplicaciones de minería de datos, el aprendizaje automático utiliza estos datos para detectar patrones en ellas y modifica, de forma automática, los parámetros del software en consecuencia.
Los algoritmos de aprendizaje automático se clasifican entre supervisados y no supervisados. Los algoritmos supervisados pueden aplicar lo aprendido en el pasado con los nuevos datos y utilizan lo que llamamos datos de entrenamiento. Los algoritmos no supervisados pueden sacar conclusiones a partir de conjuntos de datos, sin conocimientos a priori.
No se trata de ninguna novedad, el aprendizaje automático tiene mucho que ver con la idea original de inteligencia artificial, de hecho, es un tipo de AI (artificial intelligence).

Las nuevas tecnologías de la información y la comunicación han marcado un antes y un después en las empresas, aunque en algunos sectores más que en otros. La logística es uno de esos sectores en los que ha impactado con gran fuerza.
La posibilidad de utilizar y analizar cantidades masivas de datos generados de forma continua ha dado lugar a muchas mejoras, por ejemplo, en procesos continuados y en la optimización de rutas.

A pesar de que, como decía al principio, no hablamos de nada nuevo, las cantidades de datos que hoy las empresas son capaces de recopilar, en ocasiones, las llevan al conflicto de qué hacer con ellos. Y es que los datos por sí solos no son útiles y cuando hablamos de cantidades masivas se torna imprescindible una correcta administración y análisis de los mismos para convertirlos en una herramienta útil.
Ante esta realidad tenemos dos posibilidades: podemos simplemente almacenarlos, lo que supone una gran pérdida de oportunidades e información muy valiosa para la empresa. O bien podemos utilizarlos para aprender y crecer.

Gracias al avance y desarrollo de las nuevas tecnologías informáticas, el machine learning de hoy en día poco o casi nada tiene que ver con las soluciones de aprendizaje automático que conocemos del pasado. Hoy, podemos aplicar y utilizar algoritmos en cantidades o volúmenes de datos que varían de manera constante y crecen a grandes velocidades.
Se trata de algoritmos flexibles y con la capacidad de adaptarse de manera independiente, dando lugar a un sinfín de soluciones que van desde programas o softwares de recomendaciones online hasta, por ejemplo, como hablábamos hace algunos meses, al desarrollo de vehículos que conducen de forma autónoma, sin conductor.

Aplicaciones del Machine Learning en la empresa logística

Las aplicaciones son casi infinitas; de hecho, podemos adaptar el machine learning a tantas situaciones como datos tengamos.

Muchas son las actividades habituales en nuestra vida y rutina diaria que se ven impulsadas por el machine learning… Estos son solo algunos ejemplos: motores de búsqueda, reconocimiento facial, dignosticos médicos, etc.

Pero, ¿qué aplicaciones puede tener el machine learning en la empresa logística?:

– Reconocimiento facial, de voz o de objetos de aplicación, especialmente, en almacenes.
– Predicciones y pronósticos. Muy útil en la fase de transporte, por ejemplo, para obtener datos sobre condiciones meteorológicas o de tránsito; o incluso para evitar errores tecnológicos en equipos.
– Para crear métodos de optimización más rápidos y efectivos, evaluando, por ejemplo, cuál es el momento más adecuado para ejecutar una tarea concreta.
– Análisis de comportamiento de consumo y productividad. Es posible, a través del aprendizaje automático detectar clientes potenciales, prever qué empleados pueden ser más productivos y rentables, adaptar servicios a las necesidades de los clientes, etc.
– Los famosos vehículos y camiones sin conductor…

Aplicar el aprendizaje automático a la empresa logística no es fácil, requiere, además de un programador profesional, también un perfil especializado en probabilidad y estadística. Sin embargo, es una opción a tener en cuenta, sobre todo, para la resolución de problemas de naturaleza compleja en la que los algoritmos son de gran ayuda para encontrar soluciones precisas en el menor tiempo posible.

La clave del aprendizaje automático es su capacidad de construir y adaptar un árbol de decisiones en función de datos conocidos. Así, sus aplicaciones son tan amplias como la capacidad creativa de cada uno; eso sí, todas estas aplicaciones tienen como objetivo detectar patrones en los datos, o bien responder a determinadas preguntas de forma predictiva, ahorrándonos tiempo en el estudio de datos y la definición de casuísticas que podría llevarnos semanas, meses, incluso años.

Finalmente, un aspecto importante que hay que poner sobre la mesa es que las aplicaciones de las que estamos hablando nos darán respuesta a qué pasará, pero no a porqué pasa, este hecho es trascendental y choca frontalmente con nuestra formación empirista. Seremos capaces de detectar que algo va a pasar, pero si queremos saber el porqué, será necesario un análisis posterior. La realidad es que muchas veces nos es suficiente saber que pasará, ya que así podremos actuar en consecuencia y poner remedio. Por ejemplo, si gracias a estas herramientas somos capaces de predecir que habrá un terremoto, podremos prepararnos, desplazando personas, etc., con ello tendremos suficiente, no es necesario saber que esto es debido a que tal placa tectónica se ha desplazado o que se ha producido un tsunami en tal lugar que lo ha provocado.

De lo que no queda ninguna duda es que estamos solo en el inicio de la revolución que representará el uso de las datos masivos (big data) y de las herramientas de aprendizaje automático en todos los campos de nuestra vida y especialmente en la logística. En este sentido, la recomendación que os hago es que hay que volver a ser como los abuelos y guardarlo todo, sobre todo los datos, ya que los datos no estructurados de hoy, excels, powerpoints, correos electrónicos, documentos de todo tipo, etc., son la materia prima que necesita el Machine learning para trabajar y ayudar a gestionar mejor nuestras empresas.